¿Qué tomamos hoy?

Bebidas gaseosas y la salud

El consumo de bebidas gaseosas se ha convertido en un tema de discusión y controversia para diferentes esferas de la sociedad. Ya que existe una gran relación entre el consumo de estas bebidas carbonatadas endulzadas con el desarrollo de sobrepeso y obesidad, entre otras enfermedades crónicas no transmisibles (diabetes, cardiovasculares, hipertensión, etc.). También se las ha relacionado con otro tipo de efectos como: cancerígeno, reflujo, afectación del sistema nervioso entre otros, que puede causar el excesivo consumo de bebidas azucaradas.

Las bebidas sin azúcar o light siempre han estado en continuo cuestionamiento su consumo, siendo el agua el mejor recurso para una persona a la hora de elegir que consumir.

¿Qué son las bebidas gaseosas?

Las bebidas gaseosas son una mezcla de agua filtrada, dióxido de carbono, edulcorantes (sustancias que proporcionan sabor dulce), colorantes, acidulantes (sustancias que modifican o controlan la acidez), estabilizantes, conservantes, antioxidantes y espesantes, entre otros; esta combinación da lugar a una refrescante soda que puedes beber en cualquier lugar.

Sin embargo, sus inicios y desarrollo fueron en la industria farmacéutica ya que eran utilizadas como tónicos para aliviar el dolor de cabeza y la indigestión. Muchos años han pasado desde aquel comienzo y muchas son las variedades de bebidas gaseosas que existen. Tienen diversos colores, olores y sabores pero todas son bebidas efervescentes y saborizadas sin alcohol.

 

¿Cómo afectan las bebidas gaseosas nuestra salud?

El consumo excesivo de este tipo de bebidas puede tener efectos nocivos en nuestra salud, como sería:

Sobrepeso y ObesidadPor lo general las bebidas tienen una alta concentración de azúcar (1 lata de 385ml puede contener entre 3 o 4 cucharadas soperas de azúcar). Las bebidas con azúcar añadido ya sea con sacarosa o jarabe de maíz alto en fructosa, se asocian con un mayor riesgo de aumento del peso corporal y por lo tanto, mayor riesgo de desarrollar sobrepeso y obesidad, así como otras enfermedades cardiovasculares, diabetes, síndrome metabólico, hipertensión entre otras.

Existen también bebidas sin adición de azúcar, en las cuales se utilizan edulcorantes (aditivos alimentarios) para brindar el sabor dulce, como por ejemplo sorbitol, aspartamo y la sacarina, etc. Muchos de estos edulcorantes han en estado durante años en investigación, se los ha acusado de tener efectos cancerígenos, lo cual en varios países han estado prohibidos, muchos luego han revertido estas medidas, ya que no se han demostrado certeramente las pruebas, por lo que aun hoy en día continúan las controversia. Según los expertos de la serie Científica de Latinoamérica, los edulcorantes son útiles, inocuos y científicamente validados para su consumo, además de que recomendo su uso para lograr una correcta alimentación dentro de un estilo de vida saludable. Si bien estas bebidas light no nos generan calorías, pero contienen al igual que las azucaradas componentes (colorantes, conservantes, etc.) que no están aptos para incluirlos en una alimentación diaria saludable.

 

 

Afectación del Sistema nerviosoMuchas de estas gaseosas contienen una alta concentración de cafeína. La cafeína es un alcaloide que tiene efectos estimulantes sobre el sistema nervioso autónomo y el corazón, por lo cual estimula el estado de vigilia y la resistencia al cansancio, además de ser un poderoso vasodilatador. El consumo excesivo de cafeína provoca dependencia, dolor de cabeza, arritmia cardiaca, insomnio y ansiedad.

 

Efecto cancerígenoLas gaseosas deben tener un sabor y un color atractivos, además de poder conservarse en buen estado durante mucho tiempo, es por eso que se les añaden numerosos conservantes, acidulantes y aditivos químicos que pueden resultar perjudiciales para el sistema renal. Estas sustancias tienden a acumularse en los tejidos provocando la aparición de células cancerígenas y el desarrollo de tumores a largo plazo.  Nuestro organismo si precisa de antioxidantes, pero naturales que los encontramos en las frutas y verduras.

 

Reflujo: El dióxido de carbono presente en estas bebidos aumenta la acidificación de los jugos gástricos y acelera su producción los cual a su vez acelera la digestión pero al mismo tiempo provoca reflujo gastroesofágico, acidez y problemas de absorción, lo cual puede ser especialmente doloroso en las personas que padecen de gastritis y úlceras estomacales.

 

Aumento de CariesEl CO2 (dióxido de carbono) y el azúcar presentes en los refrescos alteran las percepciones del gusto, corroen el esmalte dental y pueden causar la aparición de caries.

 

Pérdida de masa ósea: Por si fuera poco, los ácidos y la cafeína presentes en estas bebidas son dañinos para nuestro esqueleto, debido a que interfieren en la absorción de calcio en los huesos, provocando la pérdida de masa ósea, debilitándolos y favoreciendo la aparición de osteoporosis. Por otra parte la combinación de azúcar y ácido dificulta la absorción de hierro en las células lo cual aumenta el riesgo de padecer anemia y volvernos susceptibles a las más variadas infecciones.

 

Beneficios de tomar AGUA:

  • Hidrata, limpia y mantiene la elasticidad de la piel.
  • Elimina toxinas y desechos corporales, al permitir un correcto trabajo de los riñones.
  • Estimula claramente el correcto funcionamiento metabólico.
  • Hidrata el cuerpo, evitando que los órganos, por tanto, se friccionen entre sí.
  • Ayuda a evitar el estreñimiento crónico.
  • Eleva las defensas naturales de nuestro organismo.
  • Previene infecciones.
  • Es capaz de lubricar las articulaciones, mejorando así la resistencia de los ligamentos y músculos, etc.

El consumo de agua va a depender de la edad de la persona, su actividad física y laboral y la temperatura ambiental. Para los adultos se recomienda un consumo de 2 Litros diarios de agua, siempre que no exista contraindicación médica.

 

Conclusión: A modo de conclusión, se recomienda consumir agua, ya sea con o sin gas, durante las comidas y repartida a lo largo del día, es la opción más saludable!, ya que nos hidrata sin aportarnos calorías ni ningún otro compuesto perjudicial para la salud. Las bebidas azucaradas deberían no consumirse habitualmente, siendo preferible optar por las versiones sin azúcar o light, ya que no nos aportan calorías.

 

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